Sentimientos violentos como la rabia a menudo se originan en un punto en el que un movimiento amoroso fue interrumpido a una edad temprana, en el que el niño no sabía cómo seguir.
El odio nos encadena con el perpetrador.
La víctima queda libre del perpetrador cuando se retira.
Al retirarse remite al perpetrador a su propia alma y a su propio destino.
Esa es una forma de respeto. De esa manera la víctima queda libre.
Nunca lo había visto así. Él está realmente muy enfermo. De repente todos pudimos ver que en su cuerpo había empezado a circular algo que hasta ese momento con cada indicación había fracasado.
“Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.”
(Facundo Cabral)
Lo que más nos gusta (quizás lo único) de nuestros peores momentos es, al menos, poder quejarnos, echar las culpas a otros y sentirnos víctimas del mundo. Es muy relajante decir “tú me hiciste esto”, “tú me lastimaste”, “tú me arruinaste la vida”, “tú me engañaste”, “tú me defraudaste”….
Vuelvo a hablar de los órdenes de la conciencia colectiva y diré algo sobre el segundo orden que está al
servicio de la conciencia y que intenta restaurarla cuando es herida.
¿Es posible que las emociones desencadenen molestias físicas? La tristeza, por ejemplo, nos produce cansancio. Según el tipo de sentimiento que nos invada repercutirá en una zona de nuestro cuerpo, un abrazo ayuda a producir oxitocina, hormona que contribuye a modular el estado de ánimo .
El concepto de la primera enfermedad: ¡QUERER SABER!.
Querer saber es querer controlar, es no querer fluir o querer aceptar lo que llega sino es negarse a confiar. en realidad el que quiere saber de antemano todo es porque desconfía. Querer saber lo que va a ocurrir antes de que vaya a suceder es amortiguar el impacto que produce la inseguridad. Querer saber cada cosa antes de que ocurra es protegernos ante el desastre de no saber qué hacer con la incertidumbre.
Contamos con sesiones virtuales, accesibes a cualquier parte del mundo con la misma eficacia y sensibilidad que las presenciales. Estamos al servicio de la vida tal como és.