En ocasiones es el rencor que queda tras una ruptura de pareja. El progenitor que impide el derecho de visita o no permite que los hijos tengan su foto en el dormitorio o que critique al ausente esperando que los hijos sean juez y parte, le está vetando su derecho de pertenencia al sistema familiar, con el consiguiente daño.
“Vos que caminás tanto, algún día te vas a encontrar con tu padre. ¡No cometas el error de juzgarlo! ese hombre que vas a tener enfrente es el hombre que más amó, más ama y más ha amado tu madre. Tercero, lo que corresponde es que le des un abrazo y las gracias porque por él estás gozando las maravillas de Dios en el mundo.”